En este día acudimos con humildad y fe a San Pascual Bailón, humilde siervo de Dios y devoto adorador de la Sagrada Eucaristía. Su vida, marcada por la sencillez, el amor y la entrega a los más necesitados, lo convirtió en un poderoso intercesor ante el Señor. Confiando en su bondad y en su cercanía con Cristo, presentamos nuestras súplicas, seguros de que su intercesión nos ayudará a encontrar alivio, esperanza y fortaleza en nuestras necesidades.
Oración a San Pascual Bailón (versión tradicional)
Oh gloriosísimo padre mío San Pascual Bailón,
cuando eras un pequeño pastorcito, a Dios alababas
con sacrificios y mortificaciones,
y en el campo te colocabas de rodillas cada día,
con devoción, para adorar desde la lejanía
la Sagrada Eucaristía.
Te suplico que hoy mires mis aflicciones,
y que, mediante tu santa y poderosa intercesión,
me ayudes en esta desesperada situación
que ahora atravieso y que me causa preocupación y ansiedad.
Tengo mucha fe en ti, San Pascual Bailón,
porque eres milagroso.
Señor amado, agradezco esta nueva alegría de despertar.
San Pascual Bailón glorioso, a ti acudo pesado y con todo mi ser
te pido me concedas tu auxilio;
tú que ganaste tu puesto en el cielo
por la sencillez y humildad de tu alma,
fuiste honrado por el Señor
quien hizo glorioso y venerado tu nombre
por tantos milagros y prodigios que obraste.
No desoigas las súplicas que con mayor fervor te hago.
Pide al Señor que envíe a sus Ángeles para que me guíen
y a la Santísima Virgen María para que me cuide.
Y tú consigue que pronto vea solucionados mis problemas:
que pueda recuperar lo que he perdido,
tener un techo digno donde cobijarme,
hacer frente a los gastos,
pagar todo lo que debo,
y que nunca carezca de lo necesario para vivir con bienestar.
También te suplico que jamás ofenda a Dios,
para así vivir siempre libre de toda culpa
y alcanzar la salud eterna de mi alma
para gozar contigo en la grandeza celestial.
Necesito esa grandeza celestial para alcanzar lo que tanto he deseado.
En mi vida no quiero más que tu amor y entrega;
me entrego a ti, santo mío. En ti confío.
Amén.
San Pascual Bailón, fiel amigo y protector, hoy ponemos en tus manos nuestras peticiones y preocupaciones, confiando en que llevarás nuestras súplicas ante el trono de Dios. Ayúdanos a vivir con humildad, a perseverar en la fe y a permanecer siempre cerca del Señor. Que tu ejemplo de servicio y amor nos inspire a buscar cada día la presencia de Jesús en la Eucaristía. Amén.
